Esta tarde leo a Adorno/This afternoon I read Adorno (2013)

based on a poem by  Bárbara Belloc for bass clarinet, viola, percussion + record player, ventilator and spinning chairs commissioned by KNM Berlin  

1. Now     Esta tarde leo a Adorno – by Cecilia Arditto based on a poem by Barbara Belloc   Mini music theater piece in 6 scenes for bass clarinet, viola, percussion, pickup player and a electric fan
Scene #1 “After a while, it is difficult to recall what that really was. I remember the tapping though”
Scene #1 “After a while, it is difficult to recall what that really was. I remember the tapping though” Scene #2 “The past is printed on a vinyl that is getting more and more wasted every second” Scene #3 “Memory has holes, and also the present, no matter we experience it as a continuum” Scene #4 “Bass clarinet playing with a past version of itself” Scene #5 “Present and past move at different speeds” Scene #6“…Anyhow, I remember the spring” 2. Before  

At café “Lidos”, in Buenos Aires, the Argentine poet Barbara Belloc orally recalls her poem “Esta tarde leo a Adorno”. She remembers and forgets different parts of it, quoting it and reinvent it at the same time, and then she talks about Adorno, Brahms, vinyls and typewriting machines.

It is summer in Buenos Aires and the coffee is great.   Back in Holland, I start exploring Barbara’s palace of memories to write my own piece. Even in spring, the weather is really cold.  

I decide to stamp the music on vinyl: the soundtrack of my childhood, like Barbara’s, comes in a vinyl envelope. Vinyls are similar to memories: they get more wasted every time we play them. My music is about distortion when time passes. Memory has holes, and also the present, no matter what we experience it as a continuum.

Was it my memories or hers?   It is difficult to know what something really was in the past. Like in the language of dreams, things appear blurry and mixed. I remember some typing… was it a vibraphone or a gigantic typewriting machine? I recall the spinning air… was it a pickup player or a ventilator? In my theater, three musicians are listening to a record player, and everything turns around together with the vinyl: memories, sounds and the air surrounding, like a drunken boat on the sea of music.       In the palace of our memories, all rooms are related in new ways. The same doors are connected to our present through impossible corridors from the past.

We are moving from time to time in a different version of ourselves: in my piece, the clarinetist plays a duo with himself in the past and the percussion player recalls Barbara’s poem in a different language. Memories are blurry and vivid in the same proportion; this seems to be their quality.

 3. Even before

Barbara’s poem 
La casa en llamas Lo poco o mucho que hubo: corazón de ceniza
 Esta tarde leo a Adorno como si leyera las cartas póstumas de mi padre, si mi padre hubiera sido visionario, célebre y furioso. Lo leo como un secreto familiar se lee en voz alta o se rompe un pacto de palabra. Miro a los costados: la cantidad de papel impreso que tiro a la basura me revuelve el estómago. Pienso: debería ser inversamente proporcional a lo que escribo, ‘o no ser nada’. Leo a Adorno. Y mientras tanto repito: Adorno, Adorno, Adorno… como un ronroneo. Lo leo espantada, tan espantada que a cada rato dejo el libro y ando por la casa vagando, espantando a las arañas con un plumero. Y vuelvo. A encontrar un mensaje que creo dirigido a mí y, más allá del asombro, bien interpretar por: una cuestión de consanguinidad. (¿?) Léase: leo a Adorno como si recordara (como recuerdo) los acordes de la Tercera Sinfonía de Brahms, que mi padre me asegura que le pedía una y otra vez en la infancia, con Bartok, Górecki y Saint-Saëns, y no las brumas de sinusoidales y los engranajes rotos que día y noche sí mecían la casa como un barco ebrio en el mar de la musique concrète. Adorno, ¡vaya decorado! ¿Me vas a decir que acaso no sabías que la música hace estragos? ¿Que la música que se escucha en el vientre de la madre no hace mella en el feto que no es sino todo oídos, huevo-sin-cáscara? Importa poco. Esta tarde leo a Adorno como un biólogo lee un programa de forestación artificial en el ojo de un claro de una selva en peligro, en el tercer mundo, en este mundo, cuando la flecha del tiempo clava el cartel en la corteza del árbol: SE ACABÓ. O como un huérfano cae a pique sobre las fotos de sus muertos en busca de aquello que lo desate de su pena. O como un minero japonés que apila una piedra, y otra, y otra más. Algunos hablan de la guerra, otros de quién será el soberano. La sombra vengadora está en la sombra y se despereza. Ahí viene. Adorno, Adorno, Adorno, Adorno: tu nombre es fósforo Fragata prendido al borde de un terrenito de provincia en sucesión perpetua. Dice el testamento: “El único pensamiento no ideológico es el que intenta llevar la cosa misma al lenguaje que está bloqueado por el lenguaje dominante”. De noche duermo y sueño con un campo que es una partitura de vacas que mugen cosas que entiendo. Después del saqueo: el pozo está vacío. (potus)     • Download tape • Video   Related post/s in my blog “Poesía” (Spanish)   Related works:
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