Cecilia Arditto

Musique abstraite

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Este gimnasia minimalista que me ocupa viene a cuento de mi nuevo trabajo Musique Concrète ya que tengo muchos objetos que organizar en escena. Si bien las secciones de Musique Concrète son austeras en su estética, el conjunto forma un entramado saturado. Más que una puesta en escena de los objetos y de los músicos, necesito una curaduría. El espacio de Musique Concrète no es el espacio escénico teatral sino el espacio de una instalación.  Pensándolo en una retrospectiva, veo que este ha sido también el espíritu de mis trabajos de cámara de los últimos diez años,

El espacio del escenario teatral está fragmentado. La cuarta pared del teatro, tan visible en los conciertos, se me antoja como una inspiración partida, como si los intérpretes estuvieran obligados a actuar en dos dimensiones y media. Los músicos son tridimensionales pero siempre se ubican de coté, como en las comedias de la tele, donde un familión está sentado sumamente apretado en un sólo lado de la mesa para no tapar a la cámara que los filma.

La idea de un espacio conceptual más amplio, más 3D me permite patear el tablero de la caja italiana y volver a ubicar los objetos en un ámbito no solo mas descontracturado, sino en un espacio que es de otra índole.

Mis obras no son instalaciones ni improvisaciones. Son eventos manifiestamente performativos, a ser producidos en vivo. Su cualidad performativa no significa que no puedan a su vez compartir un concepto de curaduría más cercano a las artes plásticas que la idea de puesta que propone el espacio dramático del teatro.

El minimalismo no es una sola cosa. Es un estilo que abarca muchísimas variantes, muchas de ellas contrapuestas entre sí. Estas imágenes encontradas en internet son parecidas y a la vez diferentes entre sí. Se puede leer en ellas la huella histórica, que diferencia enormemente los trabajos de la década del 70 a los trabajos de la actualidad. Se puede diferenciar claramente lo comercial de lo artistico puro.
Los trabajos antiguos me resultan más poéticos, de alguna manera es un minimalismo más romantizado y más formal en el sentido de la forma. Los trabajos mas modernos me parecen todavía más despojados que los anteriores, como el foquito de Jason Dodge. El minimalismo todavía sigue su camino a la abstracción. En mi opinión, y en mi gusto personal, siento que todavía hay mucho que decir.
Y valga el ready made de Ikea, que me parece un objeto encontradísimo. Ellos si que supieron hacer dinero con el despojamiento a ultranza, sobre todo el de los precios. Algunos pocos encuentran la fórmula del arte fuera del museo, en el mundo de las cosas y se forran.

Estos últimos años estuve viajando muchísimo, armandome unas cuantas casas, una atrás de la otra, en diferentes países. Por lo que no tengo más remedio que reflexionar sobre la liviandad y el despojamiento. ¿Qué es realmente lo necesario para esta obra? ¿Necesito en realidad esta olla de hierro de mil kilos? ¿Voy a leer este libro? ¿Otro par de botas? ¿2 kilos de papas, really? Me estoy volviendo más sintética, ayuda vivir en un quinto piso por escalera. Ojalá me sirva esta gimnasia para mis obras.
Schumann ideo un sistema de pesas colgantes para fortalecer algunos dedos de su mano debilitada  y poder tocar el piano. Tal vez yo debería usar algo parecido cuando compongo, el mecanismo de Schumann atado a la mano que sostiene la pluma, para poder pensar en cada nota con sudor y lágrimas. Y ahí si me compro la olla de mil kilos.

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